14 nov. 2011

Nicaragua: Al margen de la Ley.


A una semana del fraude electoral decidí consultar con los sabios a quienes acudo siempre que una situación social me resulta incomprensible. Más allá de lo que pueda decir cualquier encuesta o análisis estadístico, por encima de cualquier sesudo estudio o comentario, está la sabiduría popular; mi experiencia de cuatro décadas no me permite dudarlo. Siempre que querramos entender situaciones sociales de envergadura, nada mejor que conversar con los taxistas, las pulperas, vendedores ambulantes y los desocupados que juegan tablero en los parques, cualquier calle o andén de cualquier barrio o comunidad... ellos siempre saben.

¿Hubo realmente un fraude el pasado 6 de noviembre?

Unánimemente la respuesta es sí, todos están conscientes del fraude y lo perciben en todas las etapas denunciadas por los distintos medios y observadores, nacionales e internacionales. Curiosamente, al igual que lo expresara la MOE de la UE, la gran mayoría piensa que de todos modos Ortega ganó... presuponiendo que la gente beneficiada por los programas de gobierno pudo haber votado por él. Sin embargo, a la pregunta de que si ellos mismos han visto o conocen a personas beneficiadas por esos programas de gobierno la respuesta es no. Más extraño resulta el hecho de que de 15 personas consultadas únicamente 3 votaron por Ortega, 3 no votaron y 9 votaron por el PLI.

Deteniéndonos a recordar al grupo de sandinistas que custodiaban el Centro de Votación en nuestro sector, estaban todos desplegados... no más de 200, luego, haciendo una revisión mental andén por andén, llegamos a la conclusión de que definitvamente la correlación de fuerzas no ha variado de forma sustancial, aunque sí hay menos expresiones organizadas o visibles de la oposición... los liberales que tradicionalmente trabajaban con el PLC o MVCE esta vez decidieron ver los toros de largo.

Se atribuye a Joseph Goebbels una frase que dice: "Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá." Así que luego de cinco años de propaganda constante y persistente alrededor de los milagrosos programas de Gobierno y un par de encuestas, probablemente manipuladas, que los propios medios no oficialistas se encargaron de divulgar, más la reiterada tesis de la oposición dividida... no es de extrañar que todos asumamos como posible y cierto el hecho de que el FSLN obtuvo más votos que el PLI, pero (decimos) no tantos.

Ineptitud de la oposición formal.

Es penoso observar que el tiempo transcurre sin que el PLI-UNE o alguno de los otros partidos presenten alguna argumentación inteligente o demostración técnica del fraude. Las misiones de observación nacionales e internacionales (las serias, claro, no el payaso de Telémaco o los serviles del CEELA) rápidamente determinaron las situaciones trascendentes del proceso y cuantificaron su magnitud, pero esas entidades (salvo las nacionales) poco pueden hacer para revertir el fraude, pues no les corresponde a ellas.

Al no poder contar con una verdadera estructura partidaria para cubrir la totalidad del tendido electoral, cualquiera de los partidos políticos podría haberse garantizado una presencia estadísticamente relevante como para técnicamente determinar una tendencia de resultados... eso no es nada del otro mundo, se basa en el mismo principio en que se realiza cualquier tipo de encuesta. Al final, lo requerido para un trabajo profesional serían unos 1,200 fiscales (incluso con 600 bastaría) en 600 (menos de 300 en el caso de tomar una muestra menor) JRVs a lo largo y ancho del territorio según la determinación de la muestra.

Hay preguntas sencillas que ya deberían tener respuesta: ¿En cuántas JRV exactamente no tuvo presencia el PLI por culpa del CSE? ¿De cuántas JRV exactamente fueron desalojados los fiscales del PLI? ¿En cuántas JRV exactamente no entregaron el Acta de Escrutinio al fiscal del PLI? y, ya en concreto: ¿Cuántas Actas de resultados tenés realmente en tus manos? ¿Qué resultados reales arrojan esas Actas? Visto desde cualquier ángulo, la actitud del PLI es sospechosa... o han sido incapaces de algo tan simple como digitar números en una hojita de Excel... o ya lo hicieron y no saben qué hacer con los resultados (me parece obvio que no tenían y/o no ejecutaron un mecanismo científico de conteo rápido).

¿Por qué la gente no se manifiesta masivamente reclamando su voto?

Pero volviendo a mi barrio querido y las pláticas callejeras... la gente no está molesta, ahora que comprendimos que es probable que el FSLN ni siquiera haya tenido una mayoría de votos... ¿Quién era el llamado a defender mi voto? La respuesta de mis amigos es de lo más simple: "Don Fabio me pidió el voto y yo se lo di, si se lo deja robar es problema de él."

Si bien la gente tampoco está apática, puedo decir que no está apasionada... no es que les dé igual, sino que no están motivados a pelear por algo todavía tan intangible como la legalidad (¿Y quién carajo respeta la Ley en Nicaragua? es la pregunta forzada)... "al final todos comen en el mismo plato, mírelos que ahí andan todos revueltos y a uno lo salen matando los delincuentes del frente"... y lo triste es que es verdad.

¿No vamos a pelear pues? Hombre, pues cómo que no... claro que sí, pero por cosas que valgan la pena... es la conclusión de la gente en mi barrio. En subsecuentes notas voy a desarrollar algunas ideas que logramos articular.

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