7 jul. 2008

El pulso de la semana según Mundo Jarquín


Programa de opinión del fin de semana en Radio Corporación (6.45 a.m y 6 p.m)

5 de julio de 2008


Ingrid

La noticia internacional de la semana fue la liberación en Colombia de Ingrid Betancourt. Conocí a Ingrid en marzo de 1999, en París.

Como funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) encargado de los temas de gobernabilidad, y con motivo de la última Asamblea de Gobernadores del siglo veinte que terminaba, me correspondió organizar un seminario titulado “América Latina frente al siglo XXI: la visión de los nuevos líderes”.

Se reunió a un centenar de líderes jóvenes de América Latina, del mundo de la política, de la cultura, de los deportes y de los negocios, para que reflexionaran sobre los desafíos y oportunidades de nuestro continente en el siglo XXI que se venía encima. Ninguno de esos líderes, muchos de ellos mujeres, debía tener más de 40 años.EL PULSO DE LA SEMANA, CON MUNDO JARQUÍN

Entre ellos y ellas estaba Ingrid, como lo estaba Felipe Calderón, actual Presidente de México; Edmundo Paz Roldán, boliviano, y Héctor Abad Faciolince, colombiano, de los mejores novelistas de la nueva generación de escritores latinoamericanos; Mauricio Macri, Presidente del equipo de fútbol Boca Junior de Argentina y quizás el principal dirigente de la oposición en ese país; Mercedes de Freitas, una de las principales dirigentes de la sociedad civil en Venezuela, y Juan Carlos Navarro, precandidato presidencial en Panamá por el principal partido de ese país. Esos, entre otros muchos dirigentes que ya hacen historia en sus países.

Ingrid Betancourt sin duda se proponía hacer historia de una manera diferente a la que la historia le deparó. Aspiraba a ser presidenta de su país, y llegó a ser candidata, cuando las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la secuestraron. Y así estuvo, secuestrada, en una de las condiciones más ignominiosas y penosas, durante seis años. Y llegó a ser un símbolo de una grita universal para que cese una de las peores prácticas de las luchas políticas, como son los secuestros. Valga la pena decir, en este contexto, que buena parte del prestigio que el Frente Sandinista adquirió durante la lucha contra la dictadura de Somoza, es que en general no recurrió a prácticas considerables de terroristas.

Tengo, entonces, razones personales para alegrarme de la liberación de Ingrid. Pero también hay razones políticas que muchos en América Latina y en el mundo comparten: la creciente debilidad política-militar de las FARC, puede conducir a una negociación política que ponga fin a casi medio siglo de violencia guerrillera en Colombia.

Como se sabe, cuando alguien cree que está ganando la guerra, no negocia la paz. Busca imponerla. Ese no es más el camino de las FARC.

Pero, a la vez, sería un grave error del gobierno y las fuerzas armadas colombianas pensar que ése es su camino: imponer la paz, por la fuerza de las armas. Si siguen ese camino, pueden derrotar a las FARC, pero no terminar con la violencia. Hay que recordar lo que Orlando Fals Borda decía, en un pequeño libro de finales de los sesenta que es un clásico sobre la violencia en Colombia: la violencia no forma parte tanto de opciones ideológicas como de una realidad muy violenta de desigualdad y exclusión. Mientras esta situación, ahora complicada por el narcotráfico, no termine, no habrá paz en Colombia, y no es eso ni lo que queremos ni lo que esperamos.

Oídos sordos

Así como no hay más ciego que el que no quiere ver, tampoco hay peor sordo que el no quiere escuchar. Esto pareciera aplicarse al Presidente Ortega y a su socio político, Arnoldo Alemán.

El lunes pasado, Ortega y Alemán sumaron sus votos en la Asamblea Nacional y eligieron -en verdad, reeligieron en la mayoría de los casos- a los ocho magistrados de la Corte Suprema de Justicia cuyos períodos se habían vencido. Entre los nuevos magistrados, un hermano de Alemán.

Sencillamente no escucharon el clamor de la ciudadanía y de la comunidad de cooperantes internacionales, para que en Nicaragua se fortalezca la institucionalidad democrática y tengamos un sistema judicial independiente, eficiente y confiable.

Para la inmensa mayoría de nicaragüenses preocupados, y con razón, con la vida diaria, con ver cómo se consigue un empleo y un salario digno, y se tiene garantía que todos en la casa comen las tres veces al día, es posible que estos debates sobre la elección de magistrados de la Corte Suprema de Justicia les resulte algo lejano, les parezca que son temas de políticos siempre enredando las cosas, y no se perciba la relación que esos hechos tienen con su vida diaria.

A esa inmensa mayoría de nicaragüenses, déjenme decirles lo siguiente: mientras tengamos un poder judicial integrado por jueces y magistrados venales y sin independencia política, Nicaragua no será un país en el cual haya seguridad jurídica y confianza política. En este contexto, no habrán ni las inversiones, ni la cooperación, que generen suficientes empleos para que los nicaragüenses salgan de la pobreza.

Ni más ni menos, eso es lo que Ortega y Alemán están generando: más pobreza. Que no se sorprendan entonces que más y más nicaragüenses les repudien en las calles.

Y para muestra, un botón

Para muestra, un botón, se suele decir popularmente cuando con pequeños indicios se trata de entender una situación.

Mientras los diputados controlados por Ortega y Alemán hacían merienda repartiéndose las magistraturas de la Corte Suprema de Justicia, los precios de la electricidad, el gas, la gasolina, el diesel, y, desde luego los alimentos, se dispararon hacia arriba.

En los años 80, épocas de grandes desequilibrios en América Latina, se acumuló una sabia expresión: no hay peor impuesto sobre los pobres, que la inflación. La inmensa mayoría de nicaragüenses, pobres, no tienen que ser economistas para entender que cuando los precios suben, se empobrecen aún más, porque sus córdobas cada vez compran menos cosas.

¿Y alguien ha escuchado al Presidente Ortega hablar sobre la inflación, sobre la carestía de la vida, y decir qué está haciendo su gobierno para contener ese flagelo de los pobres? ¿Alguien le ha escuchado? Yo, al menos, no le he escuchado. Y me alegraría, y mucho, poder decir lo contrario.

No olvides visitar el portal de Nicaragua "Nicaragua al día", emisoras nicas en línea, noticias actualizadas y foros:
http://nicaragualdia.foroactivo.com/portal.htm

1 comentario:

  1. Amigo de Tabano Nica Carlos: te ruego que actualices mi link ya que deje de ser blogspot para ser dominio propio en:

    http://www.laplegariadeunpagano.com/

    Te agradezco mucho el link nuevamente, el cual sin pedirtelo me cayo del cielo, muchos exitos.

    Victor.

    ResponderEliminar

Deja aquí tu comentario sobre este tema:

Últimos comentarios