30 dic. 2007

Sofía Montenegro, periodista y socióloga: “No esperaba que Ortega y Murillo fueran tan estúpidos”

Periodista y socióloga nicaragüense, hace un análisis personal acerca de la situación política actual de Nicaragua en una entrevista para el Diario "La Prensa"; según su resumen del primer año de gobierno de Ortega, no hemos avanzado nada y, más bien, gracias al discurso negativo del Presidente el pueblo de Nicaragua se está dividiendo y se está corriendo el peligro de vernos envueltos nuevamente en conflictos violentos.



La pareja presidencial vive en una burbuja y es esquizofrénica para esta experta que no ve ningún logro en este primer año de gobierno y que advierte más bien que la sociedad empieza a dividirse, y puede resurgir la violencia
Octavio Enríquez
domingo@laprensa.com.ni
Mensaje amenazante

Al cierre de la edición, Daniel Ortega y Rosario Murillo no eran los victimarios de los medios de comunicación, al cancelar los contratos de publicidad de la Lotería por ejemplo, sino que eran víctimas.

La noche del jueves Ortega dijo que querían más bien matar a su esposa y responsabilizaba a los medios de comunicación de quererla ver muerta. “Al saber con qué disparate va a salir ahora”, había dicho minutos antes Sofía Montenegro sobre este discurso que al final resultó amenazante.

Sofía Montenegro estaba en el segundo piso de la casa en la que vive en el reparto San Juan, de Managua, cómoda la casa. Frente a una pared en la que se aprecia un cuadro en que la dibujaron hace tiempo coqueta, viendo al pintor de frente y reclinando ligeramente su cabeza sobre uno de sus brazos que le sirve de almohada.

Ahora tiene un look distinto al de esa pintura. El pelo más corto, blusa negra, pantalón a rayas, siempre elegante; fumándose uno que otro cigarro durante la entrevista, bien cómoda en su sillón blanco, hablando de yoga y aplacando los ladridos de su perro blanco llamado Lorenzo, que le regaló Azucena Ferrey, una ex contra que se alió con el Frente Sandinista.

Es una de las intelectuales más destacadas del país y habla en este caso de un tema que se le ha vuelto inevitable en las últimas entrevistas que ha dado: Daniel Ortega. Y otro que luce aún más atractivo para ella: Rosario Murillo.

Tiene varios artilugios sobre su mesa: budas, imágenes de Tailandia, de la India, retratos, un librero poblado, y esa sonrisa con la que ha empezado contando que no sabe ya con qué perla presidencial se encuentra cada día cuando enciende el televisor; si con una golpiza a un periodista, como la que le propinaron a Jorge Loáisiga, de LA PRENSA el 19 de diciembre pasado, o con un discurso que llama “deshilvanado” como la vez que Ortega explicó que la palabra almohada es árabe, y que los árabes nos han influido mucho en el idioma para justificar el hermanamiento de su proyecto personal —los Consejos del Poder Ciudadano— con los del coronel Muammar Kadaffi en Libia, su “hermano”.

Montenegro se ríe, y pasa rápidamente a analizar un país en el que teme que la violencia se cierna el próximo año.

2008 será de elecciones municipales y desde ya advierte que el discurso de amor y paz, promulgado desde la Presidencia, no tiene resultados celestiales en los barrios. Para ella, la gente se está dividiendo.

Más que a pesimismo, esta entrevista sabe a realismo del puro y duro. “No creía que fueran tan profundamente estúpidos”, dice y describe así a la “pareja real” como llama con sorna a quizás los políticos más temidos en el país, con los que nadie quiere problemas porque el Estado y las Cortes de justicia pueden de pronto actuar y atropellarte.

Montenegro es uno de esos extraños casos que habla con libertad, desde el Centro de Investigaciones de la Comunicación que dirige y que preside el periodista Carlos Fernando Chamorro; desde el movimiento de mujeres y desde su visión de izquierda que un día la llevó a trabajar en el diario oficial del FSLN en los años ochenta, cuando aún existía Barricada, pero mejor centrémonos en el presente.

::: Sofía, a los ciudadanos de este país les parece que la vida va de sobresalto en sobresalto, ¿qué está pasando desde el punto de vista de comunicación en el Gobierno para que se perciba una crisis interminable?

A eso se le llama ruido —dice meditabunda—. No hay una verdadera comunicación, lo que demuestra que la estrategia de comunicación de Rosario Murillo es un completo fracaso, porque ha aislado al Gobierno de la realidad y de la comunicación con la gente, porque tiene un diseño de circuito cerrado, con audiencias cautivas, donde todos los periodistas lo estamos viendo desde un solo canal, básicamente el Canal 4.

Ortega no se expone en público en una conferencia de prensa, donde le hagan preguntas que no sean servidas, ni da entrevistas independientes.

::: ¿Usted se imaginaba que este Gobierno iba a ser así?

Yo lo digo como broma, pero pareciera que a Daniel Ortega y la Rosario los hubieran contratado para ser todo lo peor de lo que podían hacer. En términos de que han hecho todo lo que no les convenía en términos políticos, realmente no me esperaba que fueran tan profundamente estúpidos. Hay cosas que rayan, sino son estupidez pura, en cosas muy cercanas a la estupidez. Lo que todo mundo siente es que el país está paralizado.

::: ¿Qué errores se han cometido en estos meses de gobierno?

El primero y fundamental es mentir. En vez de sostener el compromiso del discurso de campaña, inmediatamente lo abandonaron de una manera casi grotesca, de manera que la manipulación apareció evidente.

También han cometido dos errores grandes que igual repitieron los presidentes anteriores: pelearse con los medios de comunicación, atacarlos. Y el comienzo de su ofensiva contra la sociedad civil autónoma. Para mí es hacerle una declaración de guerra a la sociedad. Y lo que hace es enrarecer el clima político.

La sociedad no se desgasta, siempre se desgasta el poder, la figura del poder. Así que no es necesario que se haga una encuesta para darse cuenta (cómo andan las cosas, basta preguntar) en buses, taxis, supermercados, tiendas...

::: Sin embargo, las encuestas del Gobierno dicen otra cosa, reflejan altos márgenes de popularidad, ¿qué opina de eso?

Creo que el IEN cometió un suicidio político con esa encuesta. Yo no dudo que la hayan levantado, pero el asunto es cómo está escrita. Es una encuesta que tiene un enorme sesgo con el estilo Rosario Murillo. Esa encuesta la escribió ella. Y es cómico porque es del estilo de aquella pregunta que le hacen a la gente sobre qué color es el caballo blanco de Napoleón.

Usan toda la terminología del lenguaje burocrático revolucionario que tiene Rosario Murillo. Por eso digo que tienen un circuito de comunicación cerrado, es como el espejito de Blanca Nieves y de la bruja, y la pregunta de quién es la más bonita. El régimen busca confirmaciones de sí mismo, a través del circuito cerrado de sus medios oficialistas, a través de visitas de caras al pueblo. Es un enorme nivel de autocomplacencia y engaño que más tarde que nunca la van a pagar caro. Uno no puede andar en política y ser irrealista, ya perdieron una revolución por exactamente la misma negativa.

::: Desde esa lógica, ¿no aprendieron nada entonces de los errores de su primer gobierno?

Dan la impresión de que ellos viven en una burbuja esquizofrénica, en un mundo aparte, donde la realidad que existe es la realidad que quieren ver, y no la realidad objetiva como la ven los que están cuerdos y sanos.

Esto es la patología en el poder. Estamos hablando de que de repente la patología se convierte en política pública, nacional, y entonces el país entero está en problema.

::: El día de la concentración de los CPC en la plaza, mucha gente se quejaba que no había votado por la primera dama Rosario Murillo, sino por Ortega, ¿cómo se valora la participación de ella y su influencia en estos primeros meses de gobierno?

La crítica es válida. Ella nunca ha sido candidata. En la historia del FSLN no ha tenido ningún cargo y nunca fue una figura de peso histórico, por decirte algo Gladys Báez, la Doris Tijerino, la Norita Astorga. Ella no estuvo en esa categoría. Realmente y es lamentable decirlo, pero la ascendiente de ella es por su relación personal con Daniel Ortega, el típico cargo de casos de mujeres que ascienden al poder no por su propio mérito, sino por los vínculos particulares de relación que tienen con un hombre. Yo recuerdo que en la década de los ochenta ella pasó la mayor parte del tiempo embarazada. Mientras el resto de mujeres andaba cortando café, algodón o en las milicias trabajando, ella pasó haciéndoles la vida de cuadritos a artistas de este país.

Ella se habrá destacado con algunas dos, tres poesías que escribió, tampoco es una mujer intelectualmente destacada. Rosario Murillo tiene una vocación de poder de Guinness Récord, se refuerzan mutuamente entre Daniel y ella porque es la misma obsesión, es una locura compartida.

::: ¿Cómo se ve este afán de poder en el actuar cotidiano de estos personajes? Usted antes de la entrevista me mencionaba que no deben estar contentos con que no se les haya mencionado en la posible liberación de los secuestrados de las FARC...

Hay un protagonismo desmedido de parte de Daniel Ortega, él tuvo su momento en la historia que ya pasó. Siempre pongo de ejemplo de lo que es un político con estatura de estadista; que sabe que le pasó el momento, que sabe salirse por la puerta grande de la historia. Lamentablemente él no pudo salir por la puerta grande y cuando lo pudo hacer pues lo echó a perder. Pongo de referencia a Nelson Mandela, sacó a su país adelante, estuvo en la cárcel 20 años, y llegó al poder y dejó organizado a su país y se retiró, se fue a su vida privada y a ser un embajador de buena voluntad en lucha contra la discriminación.

Aquí lo que ves es un tipo que se le pasó su momento, que regresa tardíamente al mundo y que no está actualizado políticamente, ni teórica, ni personal. Ves un proceso de involución. Se convirtió en un fundamentalista cristiano, lo mismo sucede con Rosario Murillo. Quiere mantener o darse un papel de liderazgo internacional que no tiene. Para muchos jefes de Estado les debe parecer risible. Lo que ves es la permanente búsqueda de protagonismo, cierto exhibicionismo. Primero es aburrido, mal orador y predecible.

::: Además de los errores de Ortega, ¿hacia dónde va el país, tomando en cuenta que la oposición está fragmentada?

Lo que está en crisis es el estilo de hacer política en el país. Esa dificultad de la oposición lo que indica es que está haciendo aguas el pacto, como mecanismo de mantener las cuotas de poder no es posible. El país requiere una forma más institucionalizada y moderna de hacer política. Una de las grandes responsabilidades en la historia que tiene Ortega es el hecho de haber desinstitucionalizado lo poco que quedaba del Estado.

Lo que va a provocar es que la gente se vaya juntando en contra de la arbitrariedad, del nepotismo. Esto no es sostenible para Daniel Ortega, ni para la oposición, ni para el país mismo. Es un error siempre arrinconar a tus adversarios. ¿Se puede tener desarrollo en un país que vive en crisis institucional permanente? Eso se convierte en un boomerang para quienes detentan el poder.

::: ¿Es posible realmente esa “unidad contra la dictadura”?

Yo creo que sí, pero Daniel Ortega va a hacer todo lo posible por petardearla, por boicotearla, por sabotear cualquier intento de conformación de oposición de cualquier tipo. Oposición hay, pero no está articulada. Hará absolutamente todo lo que está en su poder: presiones, halagos y amenazas; el intento de desprestigiar toda iniciativa. Para provocar una reacción de conformismo, ni modo, tenemos que aguantarnos. No creo que las condiciones estén dadas en el país para que la gente se quede quieta por varias razones. De carácter económico, el señor no ha creado empleo, está incrementando la migración...

::: Cero empleo, más migración, ¿qué resultados puede mostrar Ortega en su primer año de gobierno?

Francamente, las tales políticas sociales no son tales. Un montón de gente, que dicen que los hospitales dieron mayor consulta, pero no hay medicina, no hay más camas. El hambre cero es completamente paliativa y clientelar. No le ves el impacto.

Son vivezas de ratón de esta política de fachada, hay un enorme fachadismo, en resumen lo que te queda es el mal nombre del poder, el desprestigio y por el otro la sensación de estar siendo amenazados por un poder con vocación arbitraria.

::: ¿Hay algo bueno que haya hecho Ortega en estos meses?

Te lo digo sinceramente (mira fijo a los ojos), honestamente, para ser objetiva, qué rayos ha hecho bueno. Te digo, empezando desde el tema del aborto terapéutico, empezás rompiendo un pacto social con las mujeres de este país, donde hay un total desprecio por la vida de las mujeres.

Cualquier cosa, por chiquita o medianamente buena que haya hecho, está moralmente sancionable desde todo punto de vista. Políticamente muestra vocación completamente antiderechos humanos. Las mujeres son las más pobres de los pobres, y este Gobierno no tuvo empacho en negociar este problema de salud pública. Lo demás es secundario. Después de eso espero lo peor.

::: ¿Qué es lo peor que espera?

Nunca he sido fans del gobierno de Bolaños, pero dejó el país en orden y le dejó el país pacificado. Yo me temo, y toco madera (toca su mesa de centro), que con esta historia de los CPC nadie sabe cómo va a terminar, porque a diferencia de los pleitos de los políticos en años anteriores lo mirabas en televisión.

Los políticos se mentaban cordialmente la madre y se peleaban en la cúpula, pero no mata a nadie. Ellos se podían agarrar a pañuelazos. Ahora por primera vez se está empezando a dividir la sociedad, los grupos se empiezan a polarizar por abajo, en cada uno de los municipios del país. Si son ciento y pico de alcaldías, vas a tener ciento y pico de conflictos.

::: El próximo año es político. Son las elecciones municipales...

La situación se va a encandilar el próximo año, segundo semestre. Esto se va a calentar por varias razones, porque los efectos del huracán Félix, por la pérdida de las cosechas, porque todo ese efecto económico se va a sentir estos primeros meses. El Gobierno no incrementó empleos, pero afectaron a ocho mil familias (despidos).

Pero además toda esta línea de retórica altisonante. Hay un espíritu revanchista dentro del Gobierno. Pero volviendo a lo peor que podría pasar, eso sería que la obcecación, la torpeza política vuelva a crear un ciclo de violencia política.

::: Hablando de municipios, cuando este Gobierno asume, había muchas expectativas de que se haría algo en las localidades al contar con la mayoría de alcaldías, ¿esa es la historia que usted ha visto a lo largo de este año?

Es una de las grandes lástimas, que la gente tenía expectativas a través de los gobiernos locales. Obviamente gozaban de mayor autonomía antes de que llegara al poder. El FSLN maneja 90 alcaldías y esto ha creado fenómeno de parálisis dentro de los gobiernos locales. No se había entrado en este esquema de fidelización del FSLN a la figura de la Primera Dama. El FSLN desapareció.

El FSLN no tiene estructuras, si tienen estatutos ya nadie se acuerda, nadie se rige por las jerarquías y responsabilidades de trabajo, y al crear estas estructuras paralelas, el FSLN se derrumba. No existe, dónde vas a apelar, cuál es la estructura que existió en el pasado y que ahora todo es vía La Compañera. Uno de los muertos en este combate de control obsesivo por el poder ha sido el FSLN.

::: ¿Estos errores tendrán un efecto en los resultados electorales?

Creo que sí, porque están provocando polarización cuando antes los sandinistas tenían la ventaja de que estaban integrados con la sociedad.

Por mucho discurso de amor y paz, y todos los discursos seudoesotéricos, hay política de exclusión de ordene y mando y de no aceptar un no como respuesta. Creo que la gran batalla es volver por estos espacios. Habrá protestas en los próximos meses.

Para mí la estrategia de ellos es que no están interesados en tener un consenso, no les interesa ganar votantes. Creo que deberías de tener otra línea de acercamiento, de demostrar que sos mejor que todo lo que has criticado.

Ellos han apostado por quedarse por las malas. Sólo así te explicás el desprecio. Ya no les interesa mantener las apariencias. Quieren quedarse por la vía del control directo de las instituciones. Ellos no están jugando limpio. Los únicos idiotas hemos sido los votantes. En ese sentido las elecciones se convierten en una manera cívica y pacífica de poner las cosas en orden.

::: Cuando se anunciaron los resultados de las elecciones en que Ortega llegó al poder, ¿se imaginó que este personaje de los ochenta iba a ser el de ahora?

Pensé que se iba a controlar, que sería mucho más astuto, y es peor.

::: Sofía, ¿no teme usted que digan que es una pesimista, que nunca ve nada bueno de lo que hace este Gobierno?

Los hechos hablan más que mis propias percepciones. Ahí están los hechos que son testarudos y no se dejan retorcer el pescuezo por nada. Los datos están allí. ¿Qué pueden decir? ¿Qué soy resentida social? No lo soy. Soy hipercrítica y conozco bastante bien de lo que estoy hablando.

(Hace una pausa, fuma otro cigarro)...

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