13 dic. 2007

Los CPC y la situación política actual en Nicaragua (I Parte):

En mis últimos posts me he dedicado a recoger algunas opiniones relevantes acerca de la situación coyuntural creada por la instauración de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) en Nicaragua como brazo organizativo "popular" del FSLN desde el Poder o el Gobierno, como se prefiera.

Obviamente el proceso de selección de esas opiniones ha dependido de mi propia concepción ideológica y comprensión de los hechos, con ese trabajo previo se pretende la colección de los insumos necesarios para entender qué es lo que está pasando en Nicaragua. Mi punto es que si alguien ya dijo lo que yo pretendo decir, y lo ha dicho de manera espléndida no vale la pena tratar de superarlo, sin correr el riesgo de caer en una mala imitación.

Ahora bien, para los lectores menos avezados en los asuntos nicaragüenses he decidido dar mi pequeño aporte a la discusión, remontándome a lo que creo son los orígenes y destino de los CPC.

¿Qué son los CPC?

Para responder a esta pregunta cabe hacer un breve paseo histórico cuyo punto de partida se remonta a 1871, cuando, en lo que se conoció como "La Comuna de París", por primera vez el Proletariado accede al Poder y forma su propio sistema de gobierno reemplazando el tradicional régimen monárquico, en Francia. Esta primera intención del proletariado francés se vio reproducida y amplificada a partir de que en 1905 en Ivanovo - Rusia (donde este su servidor tuvo el honor de cursar algunos estudios universitarios) se creó el Primer Soviet (Consejo) de Diputados Trabajadores, el prototipo de lo que posteriormente fue el Poder Soviético. Como un pequeño asterisco podemos señalar que el primer soviet comunista cubano se creó en Mabay, un pequeño poblado ubicado cerca de Bayamo (oriente) por el año de 1933.

Los soviets fueron la manera elegida por el pueblo ruso para articular su organización y fortalecerse en la lucha que permitió la victoria de la Gran Revolución Socialista de Octubre de 1917 y, estando probada su efectividad estructural para el ejercicio del poder de las masas (el proletariado) fue la base del Gobierno Revolucionario que se instauró, al extremo de que el conjunto de países que posteriormente se agregaron a este gran movimiento se llamó precisamente Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (o simplemente Unión Soviética), e incluso los habitantes de dichas Repúblicas eran popularmente conocidos como soviéticos.

Para desgracia del proletariado mundial, los soviets alcanzaron tal grado de Poder que fueron prontamente infiltrados por arribistas y vividores (de los que abundan en la clase política a nivel mundial), desnaturalizándose de esa manera su intención inicial. Obviamente la principal infiltración provino del Partido Comunista y, de ser una estructura popular del proletariado, los soviets se convirtieron en una estructura partidaria de control sobre la población.

Con el triunfo de la Revolución Cubana en 1960, los Soviets son importados a nuestra región latinoamericana bajo la figura de los CDR (Comités de Defensa de la Revolución) y a partir de 1979 se incorporan a la realidad nicaragüense bajo el nombre de CDS (Comités de Defensa Sandinista). Que los CDR cubanos son estructuras partidarias lo dijo claramente el mismo Fidel Castro:

"Los Comités de Defensa de la Revolución, bajo la dirección del Partido y, en unión de las demás organizaciones de masas, constituyen un baluarte sólido e indestructible de nuestra histórica y gloriosa Revolución", apuntó el Comandante en Jefe, el 28 de septiembre de 1975, en ocasión de celebrar el XV aniversario de los CDR.

como también podemos testificar que los CDS éramos "ojos y oídos de la revolución", así como nuestra principal consigna de aquellos años era "Dirección Nacional: ¡¡¡Ordene!!!"

Naturalmente, en Cuba como en Nicaragua, el origen de esas organizaciones fue realmente popular y espontáneo, ya que nacieron como una necesidad de unión y compartimentación dentro de procesos de lucha revolucionaria. Al mismo tiempo el fenómeno de infiltración y dominio partidario acaecido en los Soviets fue íntegramente copiado por los líderes de la época, en cada país.

En la historia más reciente tenemos el fenómeno creado en Venezuela artificialmente por Hugo Chávez, promotor de una absurda tendencia que ha dado en llamarse Alternativa Bolivariana o Socialismo del Siglo XXI, conocidos como Consejos Comunales y, aún más recientemente, Consejos del Poder Popular. La novedad en esta modalidad es que Chávez goza de facilidades económicas que le han permitido "comprar" adeptos provenientes de las clases más desposeídas de Venezuela (las cuales superan en número a las clases media y alta de la sociedad venezolana, como ocurre en todo país latinoamericano por supuesto).

Estos son los antecedentes históricos de los actuales CPC que aparentemente Daniel Ortega logró ya imponer en nuestro país y, sobre la base de los mismos podemos definir: Los Consejos del Poder Ciudadano son estructuras partidarias mediante las cuales el Partido en el Poder pretende obtener una base social amplia, sólida y fiel que le permita sostener sus programas de Gobierno.

Con el apoyo económico de Hugo Chávez y ante la falta de una verdadera base social, popular sandinista, Daniel Ortega está optando por la nueva modalidad (creada por su actual benefactor) y así los CPC se están estructurando alrededor de aparentes beneficios para la población (como la venta de productos básicos a precios más bajos que los del mercado y el acceso a créditos fáciles y de bajo costo).


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja aquí tu comentario sobre este tema:

Últimos comentarios