12 oct. 2007

En el día de la Hispanidad (Día de la Raza):

Se ensañaron con madre e hijita, por no tener “cara de turistas”

Viaje a España se tornó un calvario

* Trato despótico y cruel en aeropuerto, y pasaron tres días encerrados con otros nicaragüenses igualmente vejados
* Quisieron disponer de sus boletos Madrid-Valencia, línea aérea les tenía listo regreso y por poco duermen en aeropuerto de Costa Rica
* Recomiendan no viajar a España si no tienen cara de turistas

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Heysel Chavarría denunció que un simple paseo a Valencia, España, se le convirtió en pesadilla, llena de maltratos y palabras soeces

Corresponsal Costa Rica/leonelmen@gmail.com
Lo que fue planeado como un paseo por “la madre patria”, se convirtió en “una pesadilla” para Heysel Chavarría y su pequeña de siete años, Aída Vallejos Chavarría.

No desea que le ocurra a nadie más y por eso denuncia su caso para que los nicaragüenses que deseen viajar a España la piensen, porque los están rechazando en gran número y porque el trato de los oficiales de migración es “déspota, espantoso y vulgar”
Su ilusión de ir a visitar a unos familiares que viven en Valencia, España, comenzó con la solicitud de requisitos en la Embajada de España en Nicaragua, luego reunió el dinero, compró los boletos de ida y regreso, y el seguro médico. Lo hizo vía Costa Rica porque los boletos se consiguen a menor precio, y hasta renunció a su trabajo.

Le confirmaron como fecha de salida el 4 de octubre y de regreso el primero de enero de 2008. Número de asientos, comidas abordo, hora de abordaje de Madrid a Valencia, todo confirmado.

Comienza calvario

Sin embargo, nunca imaginó, ni tampoco estaba en su itinerario de viaje, que el paseo familiar se convertiría en tres días de encerramiento en una sala de migración y con la negación de seguir su viaje.

“Cuando bajamos del avión (en Madrid) pasamos todos a revisión de migración. Nos preguntaron a qué íbamos. Le dije que de turismo, y luego nos pasaron a una sala de migración. Ahí estaba llena de muchos latinos, pero más nicaragüenses”, cuenta la joven.

Hasta ese momento pensó que todo eso era normal, pero a los minutos las sacaron junto a unos 30 nicaragüenses que venían en el mismo vuelo (6314) de Iberia.

“Nos trasladaron en un bus fuera del aeropuerto, a otro cuarto. Después nos obligaron a firmar unos papeles que no nos dejaron leer. Nos mandaron a otra sala. Ahí había unas 50 personas”, prosigue la denunciante.

Heysel entonces se da cuenta de que las cosas no están bien, porque está lejos de donde tenía que hacer la conexión para trasladarse a Valencia. Se dio cuenta de que las tenían en lo que los oficiales de migración españoles le llaman “hotel cinco estrellas”.

Trato vulgar

“El trato de los guardias fue déspota, espantoso, te pegan gritos y dicen vulgaridades. Nos quitaron todo, nos revisaron hasta decir basta. Tres días nos tuvieron ahí. Me hicieron contar el dinero peso por peso y que lo que había gastado, pasajes, que me los metiera por el trasero, entre otras palabras soeces”, indica.

Señaló que cada vez que pedía explicación del trato y su situación sólo recibía “malas contestaciones, a pesar de que cumplía con los requisitos. Igual situación le ocurrió a decenas de nicaragüenses, entre ellos el sacerdote Yasser Zamora, de Chontales, quien iba de paseo y descanso por un mes.

A él no le valió su orden religiosa ni el respaldo que llevaba. La historia se repitió con Ivonne Grey, de Chinandega; Leydi y Darling, estas dos últimas de Managua.

“Es una zanganada lo que están haciendo, porque le están mintiendo a la gente. Mejor que digan de una vez que no hay entrada para que la gente no gaste su dinero en vano. Pido a las autoridades de Nicaragua que vea estos casos, porque hay maltrato y engaños. Que los nicas se abstenga de ir”, sostiene Heysel.

No tenían “cara de turistas”

Añadió que “le partió el corazón” escuchar que otras mujeres nicaragüenses habían empeñado sus casas y que hicieron préstamos para emprender el tormentoso viaje. En el grupo también regresaron a personas que iban por tours operadoras. “Incluso tenían hoteles reservados y pagados, y todo lo perdieron”.

“Nos dijeron que a España se llega por dos razones; a trabajar o por turismo pero que los nicaragüenses no teníamos cara de turistas, que andábamos desarrapados, fue horrible la humillación. Nos trataron como delincuentes”, recuerda.

La denunciante pide que se investigue a Iberia porque están vendiendo boletos y saben que los están regresando. “En los días que estuve ahí a diario rechazaban a los latinos, en su mayoría nicaragüenses. La misma línea ya deja preparado los campos de regreso porque saben de antemano que no los dejarán entrar”, aduce.

Además, denunció que los de la línea aérea los regresaron con su boleto previsto para el retorno y que llegaron a la desfachatez de decirle que el boleto pagado a Valencia lo usará para viajar de Costa Rica a Nicaragua.

“Como no utilicé de Madrid a Valencia que usara esos para ir a Nicaragua, en ningún momento lo permití, porque eso es responsabilidad de la línea y del gobierno español. Es incorrecto porque nada tiene que ver un boleto a un destino y que lo quieran cambiar sin consentimiento”, expuso.

Agregó que les pusieron un abogado de oficio “para ayudar”, pero se limitó al compromiso de que no le serían manchados los pasaportes, pero al final lo hicieron. Además que se despidió con la cortesía de “que podían regresar cuando quisieran”.

La niña se desmaya

Al cuarto día le dieron espacio para regresarse, sin embargo, su pesadilla continuó. Cuando iba abordar el vuelo de retorno a Costa Rica su niña se desmayó y un oficial le dijo que se apurara, y como ella le explicó que tenía problema, le contestó que “se salvaba de que le diera un golpe porque era mujer”.

Peor aún, cuando llega a San José y le dicen que no puede salir del aeropuerto porque su niña no tiene visa de ingreso y que se deben quedar hasta que Iberia le consiga espacios para ir a Nicaragua.

“Estábamos muy cansadas y más días en una terminal era demasiado. Agradezco a las autoridades de migración, en especial al director Mario Zamora, por habernos dado un trato especial para que ingresara la niña, porque no tenía visa. Así pude salir del aeropuerto y transbordar para regresarme a Nicaragua, y terminar con esta pesadilla que no se la deseo a nadie”, concluyó Heysel.

1 comentario:

  1. Esto que se narra es frecuente. Siempre suceden ese tipo de incidentes.

    ¿Admiras al Ché Guevara?


    Sí, ya veo que has heco algunos cambios en tu blog. Ahora está mejor.

    ¿Qué opinas acerca de esas personas que consideran un genocidio el descubrimiento y colonización de América, del Nuevo Mundo?

    Me parece que si no llegan los españoles llegan los ingleses, o los holandeses, etc.

    Y noc reo que los aborígenes viviera idilícamente tal como algunos narran... por algo varias tribus se unieron a los conquistadores españoles para luchar contra los aztecas. Y casos así ocurrieron en otros países o regiones a donde llegaron los españoles.


    Saludos


    Pandora

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